miércoles, agosto 04, 2010

Londres II








Publico algunas fotos para que veais como transcurre el día en Londres. Cómo veis la meteorología no está siendo muy propicia. A decir verdad estamos padeciendo el tiempo habitual, tan pronto se intuye el sol tras las nubes espesas, y se abre un claro para que asome tímidamente, como, de súbito, arrecia un aguacero tremendo que nos obliga a guarecernos bajo los soportales del primer edificio que nos sale al paso. Las fotografías de Pilar pertrechada de chubasquero son buena prueba de ello. Cinco minutos antes de tomar esa imagen estábamos comiendo al aire libre, sobre el césped de un parque próximo al apartamento. El mismo en el que veis jugar a Martina. No bien habíamos engullido el último bocado (al menos nos ha permitido comer con más o menos tranquilidad) hemos tenido que sacar rápidamente los chubasqueros y emprender la huida en busca de cobijo. Finalmente hemos hallado una cafetería preciosa, en el interior de la cual hemos tomado te y un capuccino mientras la lluvia cesaba.
Antes, por la mañana, hemos realizado una breve, muy breve visita al British Museum, que se halla literalmente delante del apartamento que ocupamos. Al principio he conseguido atraer la atención de Martina sobre algunas piezas, para ello he echado mano de explicaciones que semejaban los cuentos que le narro para dormir. Martina se ha mostrado muy interesada por los animales disecados, a los que, sin embargo, ha reprochado que no cantaran, cuando se trataba de pájaros, y no graznaran cuando eran cuervos o cualquier otro pajarraco de los que había. No he sabido explicarle qué quería decir disecado, lo más que he acertado a balbucear es que dormían, lo cual no le ha acabado de convencer, pues tenían los ojos abiertos.
Sigo convencido de que tarde o temprano no echarán del país. Apunto han estado de hacerlo del British Museum, cuando a Martina se le ha caído de las manos una pieza, una figura de una rana, que unas ancianitas educadas, situadas en distintas salas tras un mostrador diminuto, permiten que los niños palpen y manoseen. Pues bien, Martina ha palpado, manoseado y arrojado al suelo. Ya digo yo que nos echan.
Bueno, aquí os dejo unas fotos. Esta noche más.



3 comentarios:

Yolanda dijo...

Que envidia! lo que daría por estar ahí...

Anónimo dijo...

Estamos reventados nos hemos hecho andando Oxford Street hasta Primark y eso cansa mucho. El Primark la verdad es que es el templo del plástico, yo me he comprado unas gafas en Dorothy Perkins, por Diro!!!

Pilar

manoli dijo...

Ay, pero qué cerquita estáis de mi anterior vida!! Echadle un vistazo al 80a de Southampoton Row, mi gabinete de Técnica Alexander durante 4 añitos. Ala, a disfrutar!