miércoles, mayo 17, 2006

Lávalo guarro



El ingenio y la originalidad se manifiestan en tan contadas ocasiones que cuando lo hacen es motivo de aplauso y elogio, por más que vaya en perjuicio de uno. Si usted procede como el común de los mortales daré por supuesto que alguna que otra vez habrá dejado que una fina capa de mierda cubra por completo su automóvil. No se sonroje, quien más quien menos ha sido presa de similar desidia y ha abandonado, estacionado por días a merced de la intemperie y su adversa climatología, su preciado coche. Daré asimismo por supuesto, en consecuencia, que en más de una ocasión e incluso dos habrá encontrado escrito en la luna o en el capó esa leyenda a la que con tanta frecuencia recurren los que adolecen de imaginación, a saber: Lávalo guarro que no encoge. Cuando ha sido mi propio vehículo quien ha padecido las veleidades literarias de esos ociosos escritores improvisados, no tengo empacho en admitir que he sentido cierto enojo no tanto porque escriban como por la falta de originalidad con que lo han hecho. Por ese motivo sentí cierta alegría y no poca sorpresa cuando hace unos días pude leer en un vehículo estacionado próximo al mío una ocurrente variedad de tan manida frase: Ojalá mi novia fuera tan guarra, rezaba en el capó de un sucio vehículo con una caligrafía apresurada aunque firme para haber sido escrita con un dedo índice que uno imagina se desliza tembloroso por la urgencia de no ser descubierto in fraganti en plena gestación de la obra. Desde entonces hago caso omiso a cómo la mierda se deposita pacientemente sobre mi coche con la esperanza de encontrar algún día un mensaje anónimo de ese poeta urbano, nada me haría más ilusión que ceder el lienzo de mi automóvil a tan talentoso personaje.

4 comentarios:

Clara dijo...

Jo havia vist de l'estil.."espero que laves a tus hijos y a ti mismo más que a tu coche"! cosa que també em va fer pensar amb la creativitat de la persona furtiva que havia tingut l'imperial necessitat d'escriure tant magna frase....

Anónimo dijo...

Muy buena la entrada, la verdad es que nos reimos mucho cuando lo vimos, desde luego que hay mucho talento por ahí suelto.

Medea

Anónimo dijo...

Vale, un poco de guarréz no le cae mal a nadie...
Besos, Coro

manoli dijo...

genial